Durante este mes de marzo puede visitarse en la Sala de Exposiciones del Palacio de Viana (Córdoba) una muestra muy especial compuesta por 22 acuarelas dedicadas a las fuentes de los patios del Palacio y a algunas fuentes emblemáticas de nuestra ciudad.
Las obras se acompañan, en algunos casos, de poemas escritos por Agustín Leiva Carrasco, creando un diálogo entre pintura y palabra que invita al visitante a contemplar estos espacios desde una mirada más pausada.
Más allá del interés artístico o arquitectónico, esta exposición nace con una intención muy concreta: invitar a quien la visite a detenerse por un momento.

1. La fuente como símbolo de calma y de tiempo presente
Las fuentes forman parte del paisaje cotidiano de Córdoba. Están presentes en patios, plazas y rincones que muchas veces atravesamos con prisa. Sin embargo, si nos detenemos a observarlas, descubrimos que son lugares que invitan a la quietud y a la contemplación.
Con esta serie de acuarelas quiero poner en valor estos elementos arquitectónicos y funcionales tan característicos de nuestra ciudad, pero también proponer una pequeña pausa dentro del ritmo acelerado de la vida actual.
En cierto modo, la exposición plantea una invitación al slow life:
tomarse unos minutos para observar, escuchar el agua y disfrutar del momento presente.
El fluir del agua de una fuente es continuo y dinámico, muy similar a nuestra propia vida: una sucesión constante de vivencias, algunas irrepetibles, otras cíclicas, pero siempre en movimiento.
2. Un proceso de trabajo entre documentación, observación y pintura
El proyecto comenzó con un trabajo de búsqueda y documentación histórica, consultando imágenes y referencias de más de cien años de antigüedad relacionadas con fuentes de Córdoba, incluyendo las del propio Palacio de Viana.
A partir de esa investigación seleccioné aquellas que me parecían más representativas o interesantes desde el punto de vista pictórico.
Posteriormente volví a los lugares donde se encuentran estas fuentes para observarlas directamente, realizar fotografías desde distintos encuadres y tomar apuntes a lápiz in situ. En este proceso resulta especialmente importante el encuadre compositivo y la luz del momento del día.
También visité previamente la sala de exposiciones del Palacio de Viana para decidir cuántas obras presentar y qué dimensiones funcionarían mejor en el espacio. Para mí este punto es fundamental, ya que la obra y el espacio expositivo deben dialogar entre sí.


3. Del boceto a la acuarela final
Una vez en el taller comienza el proceso pictórico.
Primero selecciono el encuadre definitivo de cada fuente y realizo un boceto a lápiz sobre el papel. A continuación determino cuál será el punto de interés de la composición, el lugar hacia el que quiero dirigir la mirada del espectador.
Antes de comenzar a pintar preparo también las mezclas de color que voy a utilizar.
El proceso de acuarela continúa con:
- una primera aguada que establece la atmósfera general
- la construcción de volúmenes mediante capas sucesivas de color
- y finalmente los últimos toques, concentrados en la zona de mayor interés de la obra.
Es un proceso pausado, que exige observación y paciencia, muy en consonancia con el propio espíritu de la exposición.

4. Formato y montaje de la exposición
La serie está compuesta por 22 acuarelas realizadas en dos formatos:
- 30 × 20 cm
- 30 × 40 cm
Las obras se presentan enmarcadas en:
- 40 × 30 cm
- 40 × 50 cm
Para el montaje he decidido alternar piezas verticales y horizontales, manteniendo todas alineadas a una altura de 40 cm, lo que permite generar una mayor sensación de continuidad y homogeneidad visual dentro de la sala.
5. Visitas guiadas y actividades durante la exposición
Durante la exposición también se organizan varias visitas guiadas y actividades abiertas al público, en las que comparto el proceso de creación de las obras y hablamos sobre las fuentes representadas.
Visitas guiadas con alumnado adulto
- Viernes 6 — 18:00 h
- Sábado 7 — 12:30 h
Actividad de dibujo para grupos infantiles y juveniles
- Sábado 7 — de 10:30 a 12:00 h
Todas las actividades están abiertas al público general, aunque es necesario reservar previamente, ya que cada grupo tendrá un máximo de 25 personas.
Para el cierre de la exposición está previsto organizar alguna visita adicional, probablemente el viernes 20 o el domingo 22.
6. Una invitación a mirar con calma
Las fuentes han sido durante siglos lugares de encuentro, descanso y conversación. Con esta exposición me gustaría recuperar ese espíritu y ofrecer al visitante un pequeño espacio de pausa.
Un lugar donde la pintura, la poesía y el sonido imaginado del agua inviten a detener el ritmo cotidiano y a disfrutar, aunque sea por unos minutos, de la belleza de lo sencillo.
