
Hay lugares que, aún encontrándose dentro de una ciudad, consiguen aislarnos durante unos instantes de su ritmo. Espacios en los que la vegetación, la luz y el silencio nos invitan a caminar más despacio y observar aquello que normalmente pasa inadvertido.
De uno de esos momentos nace “Rincón de Serenidad”, una obra inspirada en un paseo por el Jardín Botánico de Córdoba que ha sido seleccionada para participar en el Certamen Jardines, organizado por la Asociación Española de Pintores y Escultores (AEPE).
La obra podrá verse junto a las demás piezas seleccionadas del 3 al 27 de septiembre en la Sala José Luis Sampedro del Centro Cultural Galileo de Madrid.
Que este rincón de Córdoba viaje ahora hasta Madrid me da la oportunidad de compartir no solo un paisaje, sino también las sensaciones que me llevaron a detenerme ante él y convertirlo en pintura.
Contenido
- Un rincón del Jardín Botánico de Córdoba convertido en pintura
- La perspectiva como invitación a recorrer el cuadro
- Pintar la luz y también la sombra
- Cómo construí los verdes de “Rincón de Serenidad”
- Del Jardín Botánico de Córdoba a Madrid
- Pintar un lugar es también pintar lo que te hace sentir
Un rincón del Jardín Botánico de Córdoba convertido en pintura
“Rincón de Serenidad” es un óleo sobre papel de 300 g, de 56 × 76 cm, inspirado en uno de mis paseos por el Jardín Botánico de Córdoba.
Cuándo trabajo a partir de un espacio real no me interesa únicamente reproducir lo que tengo delante. Busco aquello que ha conseguido captar mi atención: una determinada incidencia de la luz, una perspectiva, una combinación de colores o, sencillamente, la sensación que me ha producido estar allí.
En este caso, me interesó especialmente el camino que atraviesa la composición.
Su recorrido conduce la mirada hacia el interior de la obra y crea una sensación de profundidad que invita, de alguna manera, a adentrarse en el jardín.
De ahí también nace su título: “Rincón de Serenidad”.
La perspectiva como invitación a recorrer el cuadro
Uno de los elementos que más he trabajado en esta obra ha sido la perspectiva.
El camino ocupa una posición protagonista y se va estrechando visualmente conforme avanza hacia el fondo. La vegetación y los elementos arquitectónicos que lo delimitan refuerzan esa dirección y ayudan a llevar la mirada hacia la lejanía.
Me interesa que cuando observes la pintura no contemples únicamente un espacio estático. Quiero que tu mirada pueda recorrer el camino.
Es uno de los recursos que ofrece la perspectiva en pintura: sobre una superficie completamente plana podemos crear la ilusión de distancia y hacer que el espectador sienta que existe un espacio que continúa más allá.
Pintar la luz y también la sombra
Pero si hay otro elemento fundamental en “Rincón de Serenidad”, es la luz.
He buscado deliberadamente el contraste entre la luminosidad de la zona superior derecha y las sombras mucho más profundas que aparecen en la parte inferior de la composición.
Ese contraste me permite reforzar la profundidad, pero también construir la atmósfera de la pintura.
La luz del fondo parece indicar hacia dónde continuar. Frente a ella, las sombras del primer plano nos sitúan bajo la vegetación y aportan frescura y recogimiento.
Luz y sombra no funcionan por separado: una necesita de la otra para adquirir intensidad.
Cómo construí los verdes de “Rincón de Serenidad”
La vegetación tiene un peso evidente en esta obra y eso hizo especialmente importante trabajar una paleta que me permitiera conseguir diferentes verdes sin que el resultado fuese uniforme.
Para ello he empleado amarillos de cadmio medio y limón, combinados con diferentes azules: turquesa, cerúleo, azul ftalo y ultramar.
La mezcla de amarillos y azules me ha permitido crear distintos matices de verde adaptándolos a la luz y a la profundidad de cada zona.
También he recurrido a algunos verdes preparados, como óxido de cromo y verde oliva.
Pero elegir un verde es solo el principio.
Para las zonas más oscuras o frías he incorporado mayor cantidad de azul ultramar, mientras que para agrisar determinados verdes he utilizado laca carmín. Esta oposición entre colores permite reducir su intensidad sin necesidad de recurrir simplemente al negro.
En las zonas terrosas aparecen tierra siena tostada y óxido rojizo transparente, aclarados con blanco.
Todo ello da lugar a una paleta en la que verdes, azules, amarillos y tierras se relacionan entre sí para construir tanto la vegetación como la sensación de luz.
Del Jardín Botánico de Córdoba a Madrid
Hay algo que me resulta especialmente bonito en el recorrido de esta obra.
“Rincón de Serenidad” nació de un paseo por Córdoba y, tras ser seleccionada por la AEPE, durante septiembre podrá contemplarse en Madrid.
La Asociación Española de Pintores y Escultores cuenta con una extensa trayectoria vinculada a la promoción de las artes plásticas en España, y que una obra sea seleccionada para uno de sus certámenes supone siempre una satisfacción y un nuevo impulso para continuar trabajando.
En esta ocasión, “Rincón de Serenidad” formará parte de la exposición colectiva del Certamen Jardines, que podrá visitarse del 3 al 27 de septiembre en el Centro Cultural Galileo de Madrid.
Para mí, cada exposición es también una oportunidad para comprobar cómo una obra que nació de una experiencia personal adquiere nuevas interpretaciones cuando pasa a ser observada por otras personas.
Pintar un lugar es también pintar lo que te hace sentir
Un jardín puede representarse de muchas maneras.
Podemos detenernos en la exactitud de sus especies vegetales, en su arquitectura o en la reproducción de cada detalle. Pero la pintura también permite seleccionar, interpretar y transformar aquello que observamos.
En “Rincón de Serenidad” he querido conservar la esencia del lugar y, al mismo tiempo, transmitir aquello que me hizo detenerme ante esa escena: la profundidad del camino, la intensidad de la vegetación y el contraste entre la luz y la sombra.
Porque a veces un cuadro no nace de un acontecimiento extraordinario.
Puede comenzar simplemente caminando, observando y encontrando un rincón que, durante unos instantes, te invita a quedarte.
Si quieres conocer más sobre mi trabajo como pintora en Córdoba, descubrir mis obras disponibles o consultarme cualquier cuestión sobre una pieza concreta, puedes visitar mi colección de obras o ponerte en contacto conmigo.
